Crema Catalana, un postre de la cocina tradicional catalana

La crema catalana es uno de los platos más tradicionales y representativos de la gastronomía catalana a nivel mundial. Un postre sensual con una combinación perfecta de texturas, sabores y aromas. Desde 30º hotels Pineda Splash y los apartamentos Beatrix 2000 te invitamos a conocer un postre infaltable en los mejores restaurantes del mundo. 

Cómo las grandes joyas de la gastronomía mundial, la crema catalana ha sufrido diferentes modificaciones a través del tiempo. Los nuevos chefs de la escena culinaria internacional han aportado sus interpretaciones de este tradicional postre de la cocina catalana.

Sin embargo, el apego a la tradición parece triunfar sobre la vanguardia y hoy en día, los comensales ansían probar el sabor más puro. Es por ello que hemos buscado la auténtica y más tradicional receta del postre de nuestras madres y abuelas.

El sabor que internacionalizó la cocina de Cataluña, especialmente en Pineda de Mar, una de las cunas de la crema catalana. Aprenderemos cómo hacer una crema catalana a la manera tradicional y algunos errores frecuentes en la elaboración de este plato.

Acompáñanos a un viaje en el tiempo hasta las cocinas más clásicas de Cataluña. Haremos una crema catalana de la forma más pura y con los ingredientes más auténticos de nuestra tierra.

¿Cómo se hace la crema catalana de la manera tradicional?

Para muchos comensales del mundo, la crema catalana se confunde con una natilla, un flan o su pariente más cercano, el creme brullè. No obstante, el sabor de la crema catalana es inconfundible y su forma de preparación es única en el mundo.

En primer lugar, los ingredientes de la crema catalana no son muy distintos a los de muchos postres del mundo entero. Para empezar, necesitamos yemas de huevo, leche, harina de trigo o fécula de maíz, azúcar, vainilla, canela y cáscaras de naranja.

En una cazuela y a fuego lento, infusionamos la leche con la vainilla, la canela y la cáscara de naranja. Sin que rompa a hervor, apagamos el fuego y dejamos que poco a poco baje la temperatura de forma natural.

En una segunda cazuela y, nuevamente, a fuego muy bajo, mezclamos las yemas con el azúcar y la fécula de maíz. Esto debe hacerse revolviendo firmemente para romper los grumos de la fécula y que la yema no llegue a cuajar. 

Una vez que ambas mezclas estén a temperatura ambiente, se combinan revolviendo con movimientos envolventes hasta homogeneizar. Dejamos cuajar en la parte más baja del refrigerador, podemos tapar con un trapo húmedo o papel film.

Unos minutos antes de servir espolvoreamos azúcar morena de manera de cubrir toda la superficie. Si la tenemos, ponemos a calentar una pala de hierro hasta que esté al rojo vivo. Si no tienes, un soplete de cocina hace una buena función.

Se sirve en porciones individuales en cazuelas o cazos de barro cuando la costra superior aún está caliente y humeante. Pero, aunque parece fácil, ten cuidado de no cometer los típicos errores a la hora de hacerla.

5 errores frecuentes al hacer crema catalana

La crema catalana es uno de los postres más delicados del planeta. Su sencilla preparación requiere de algunas técnicas que harán que tu crema catalana no se transforme en un creme brullè o una simple natilla.

No cometas estos errores para hacer una crema catalana tradicional:

  1. Dejar hervir la leche

La leche hervida adquiere un sabor y una textura diferente por la ruptura de las cadenas moleculares de la grasa y la nata. Esto puede ocasionar que la mezcla final no se homogenice separándose con un mal aspecto.

    2. Dejar cuajar las yemas

Si calentamos en exceso las yemas, estas se cuecen y nunca podrán mezclarse con la leche, el azúcar y los demás ingredientes. Un error muy común es agregar la leche aún caliente sobre las yemas produciendo su cocción inmediata.

    3. Cortar la parte blanca de la cáscara de la naranja

Cuando cortamos la cáscara de la naranja (y en general, de cualquier cítrico) hasta la parte blanca, agregamos amargor a la mezcla. La parte aromática de la cáscara es la capa más superficial de la naranja.

   4. No mezclar bien la maicena

La maicena o fécula de maíz es un polvo muy fino que no se diluye con facilidad en un medio líquido. Es por ello que debemos agregarla con la ayuda de un tamizador y de a poco mientras mezclamos.  No mezclar bien la maicena producirá grumos muy desagradables en la crema catalana.

   5. Quemar la parte superior en un horno

Muchas personas por la falta de una pala de hierro o un soplete usan el grill del horno para producir el efecto. Esto cuece la mezcla y la transforma inmediatamente en la muy francesa creme brullè. 

En el restaurante del 30º hotels Pineda Splash seguimos la forma más tradicional de hacer la crema catalana. El apego estricto a la tradición gastronómica de Cataluña ha hecho de este postre el más pedido dentro de nuestro menú. 

 

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